السلام عليكم و رحمة الله و بركاته *As-Salamu Aleikum ua Rahmatullahi ua Barakatuhu

Alabado sea Dios Creador del Universo. Las Bendiciones y la Paz sean con el más noble de los Mensajeros y Profetas. Atestiguo que no hay más Dios que Allah, Único sin asociados y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero.

lunes 4 de julio de 2011

La Mujer Musulmana y sus Hijos



Ella comprende la gran responsabilidad que tiene para con sus hijos

La mujer musulmana nunca olvida que la responsabilidad de la madre de educar a los niños y formar su carácter es mayor que la del padre, porque los hijos tienden a estar más cerca de su madre. Ella conoce todo sobre el desarrollo de su conducta emocional e intelectual durante su infancia y los años difíciles de la adolescencia.

Por esa razón, la mujer que comprende las enseñanzas del Islam y su propio papel educacional en la vida, conoce su absoluta responsabilidad en la crianza de sus hijos, como lo refiere el Corán en la siguiente aleya:

[¡Oh, creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los hombres y las piedras...] (66:6)

El Profeta , también se refirió a esta responsabilidad en su Hadîz:

"Cada uno de vosotros es un pastor y cada uno es responsable de su rebaño. El líder es un pastor, y es responsable de su rebaño; un hombre es el pastor de su familia, y es responsable de su rebaño; una mujer es la pastora en la casa de su marido y es responsable de su rebaño; un siervo es el pastor de la riqueza de su amo, y es responsable de la misma. Cada uno de vosotros es un pastor y es responsable de su rebaño".1

El Islam coloca la responsabilidad sobre los hombros de cada individuo, nadie queda fuera. Los padres - especialmente las madres - son responsables de proporcionar a sus hijos una sólida formación y una educación islámica integ

ral, basada en las nobles características que el Profeta declaró que había sido enviado para completar y difundir entre la gente: "Yo solamente he sido enviado para completar el comportamiento recto".2

Nada es más sugestivo de la grandeza de la responsabilidad de los padres hacia sus hijos y su deber de otorgarles una educación islámica adecuada que el veredicto de los ulamâ', por el cual toda familia debe prestar atención a las palabras del Profeta :

"Instruid a vuestros hijos en la oración cuando tengan siete años, y reprendedlos si no lo hacen a los diez."3

Cualquier padre consciente de este Hadîz pero que no enseña a sus hijos a orar cuando llegan a los siete años, ni les reprende si no lo hacen cuando llegan a los diez, son padres pecadores y están faltando a su deber; ellos serán responsables ante Allah por su fracaso.

El hogar de familia es el microcosmos de la sociedad en el cual se forma la mentalidad, el intelecto, las actitudes e inclinaciones de los niños cuando todavía son muy pequeños y están predispuestos a captar las íntegras palabras de guía. De ahí que el importante rol de los padres en la formación de las mentes de sus hijos e hijas para dirigirlos hacia la verdad y las buenas obras se torne algo bastante claro.

La mujer musulmana comprende su responsabilidad en la crianza de sus hijos, y tiene un brillante récord en producir e influenciar a grandes hombres, además de infundir nobles valores en sus corazones. No hay prueba mayor de esta afirmación que el hecho de que mujeres inteligentes y brillantes han engendrado más hijos nobles que los hombres brillantes e inteligentes, tantos que difícilmente se encuentre alguno entre los grandes hombres de nuestraUmmah que controlaron el curso de los acontecimientos en la historia que no estuvieran en deuda con su madre.

Az Zubair Ibn Al ‘Auâm estuvo en deuda por su grandeza con su madre Safiiah Bint ‘Abd Al Muttalib, quien infundió en él sus buenas cualidades y su distinguida naturaleza.

‘Abudllah, Al Mundhir y ‘Uruah, los hijos de Az Zubair, fueron producto de los valores infundidos por s

u madre Asmâ' Bint Abî Bakr, y cada uno de ellos dejó su huella en la historia y alcanzó un elevado status.

‘Ali Ibn Abî Tâlib recibió sabiduría, virtudes y buen carácter de su distinguida madre timah Bint Asad.

‘Abdullah Ibn Ya‘far, el maestro de la generosidad árabe y el más noble de sus líderes perdió a su padre a temprana edad. No obstante, su madre Asmâ' Bint ‘Umais cuidó de él y le transmitió las virtudes y nobles características, en virtud de lo cual, ella misma, se convirtió en una de las grandes mujeres del Islam.

Mu‘âuiah Ibn Abî Sufiân heredó la fuerza de carácter y la inteligencia de su madre, Hind Bint ‘Utbah, no así de su padre, Abû Sufiân. Cuando era una niña, ella advirtió que su hijo tenía características inteligentes y sobresalientes. Alguien le dijo lo siguiente: "Si él vive, llegará a ser líder de su pueblo". Ella respondió: "¡Qué no viva si sólo llega a ser líder de su pueblo!"

Mu‘âuiah, en cambio, fue incapaz de infundir su inteligencia, paciencia y habilidades en su propio hijo y heredero, Iazîd, debido a que la madre del niño era una mujer beduina simple con la cual se había casado sólo por su belleza y el rango de su tribu y familia.

El hermano de Mu‘âuiah, Ziâd Ibn Abî Sufiân, quien fue un excelente ejemplo de inteligencia, astucia y perspicacia, fue similarmente incapaz de transmitir estas cualidades a su hijo ‘Ubaidullah, quien llegó a ser un gobernante torpe, im

potente e ignorante. Su madre Maryânah fue una mujer que no poseía ninguno de las virtudes que pudieran darle derecho a ser la madre de un gran hombre.

La historia registra los nombres de dos grandes hombres de Banû Umaiiah: el primero fue conocido por su fortaleza de carácter, capacidad, inteligencia, sabiduría y resolución. El segundo tomó el sendero de la justicia, bondad, piedad y rectitud.

El primero era ‘Abd Al Mâlik Ibn Maruân, cuya madre fue Â'ishah Bint Al Mugîrah Ibn Abî Al ‘Âs Ibn Umaiiah, muy reconocida por la fortaleza de su carácter, determinación e inteligencia. El segundo era ‘Umar Ibn ‘Abd Al ‘Azîz , el quinto de los Julafâ' Ar Râshidûn, cuya madre fue Umm ‘Âsim Bint ‘Âsim Ibn ‘Umar Ibn Al Jattâb, la de carácter más noble entre las mujeres de su tiempo. Su madre fue la honrada devota de Allah , a quien ‘Âsim había visto como una mujer honesta y digna de confianza, y que claramente seguía el sendero recto. Anteriormente ya hemos visto que rehusó añadir agua a la leche, tal como su madre le había dicho, porque sabía que Allah podía percatarse de ello.

Si nos volvemos hacia Andalucía, encontraremos al brillante y ambicioso gobernante, ‘Abd Ar Rahmân An Nâsir, quien habiendo comenzado su vida como un huérfano, procedió a establecer un estado islámico en Occidente, al cual los líderes y reyes de Europa se rendían y en cuyos institutos de enseñanza los eruditos y filósofos de todas las naciones venían a buscar conocimiento. Este gran estado hizo una gran contribución a la cultura islámica mundial. Si examináramos dónde reside el secreto de la grandeza de este hombre, encontraríamos que yace en la grandeza de su madre quien supo cómo infundirle el espíritu dinámico de la ambición.

Durante el período de los Banû ‘Abbâs (Abasíes), existían dos grandes mujeres, quienes implantaron las semillas de la ambición, la distinción y ascendencia en sus hijos. La primera fue la madre de Ya‘far Ibn Iahia, quien fue el uazîr (visir) del jalîfah Hârûn Ar Rashîd. La segunda fue la madre del Imâm Ash Shâfi‘î, quien nunca vio a su padre, pues falleció cuando todavía era una criatura, así que fue su madre quien cuidó de su educación.

Existen muchos otros ejemplos de brillantes mujeres en nuestra historia, mujeres que infundieron en sus hijos la nobleza de carácter y las semillas de la grandeza permaneciendo detrás de ellos, en todo lo que lograban alcanzar de poder y posición.


1 (Al Bujâri y Muslim), Ver Sharh As Sunnah, 10/61, Kitâb al imârah ua al qadâ', bâb ar râ‘i mas'ûl ‘an ra‘iiatihi.

2 Relatado por Al Bujâri en Al Adâb Al Mufrad, 1/371, bâb husn al juluq.

3 Relatado por Ahmad, 2/187, y por Abû Dâûd con un isnâd hasan, 1/193, Kitâb as salâh, bâb mata iu'mar al gulâm bi as salâh.


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miércoles 29 de junio de 2011

Extracto de Tasfiyah wa Tarbiyah


“…Alláh inflingirá humillación sobre ustedes y no la removerá hasta que ustedes retornen a su religión”.

¿Así que, a cuál (interpretación) de la religión tenemos nosotros que retornar?

¿Ello es sobre el entendimiento del Madhab (escuela de pensamiento) de tal y tal?

¿O todos los otros Madhabs que hay?

Entonces permítanos restringirnos (momentáneamente) a la diferencia entre los cuatro principales Madhabs, los Madhabs los cuales nosotros decimos que son de los Madhabs de la Ahlus-Sunnah. ¿Cuál (interpretación de la) religión es esa entonces, que es la cura que levantará la humillación de nosotros? Si nosotros retornamos a cualquiera de los Madhabs, encontraremos que existen múltiples asuntos, o diez asuntos, o docenas de asuntos los cuales hacen conflicto con la Sunnah; para no mencionar que algunos de estos asuntos (también) hacen conflicto con el Corán. Por esto, yo creo que ninguna reformación por los llamadores al Islam, y aquellos quienes persiguen el establecimiento de un Estado Islámico, tiene que ser construido sobre ellos siendo sinceros. Tiene que ser construido sobre ellos retornando a hacerse entender a sí mismos (primero y además) la religión con la cual vino el Mensajero (صلى الله عليه وسلم), y entonces segundamente el hacer que la Ummah entienda la religión. Tiene que ser construida sobre el hecho de que no hay camino hacia ello y no hay vía de regreso al entendimiento de la religión en la realidad en la cual Alláh (عز و جل) la reveló, excepto por estudiar el Corán y la Sunnah. Y esto es lo que yo ceo para ser un consenso entre todos los juristas.

Sin duda los Imams del pasado (que Alláh tenga misericordia sobre ellos) debido a su excelencia y a la excelencia la cual su Señor les había dado, advirtieron a los primeros seguidores, quienes estaban sobre el conocimiento, de estar atados a ellos, de seguirlos ciegamente y de ponerlos a ellos como el origen del retorno (a la religión). (Ellos les advirtieron que si hacían estas cosas), luego ellos olvidarían el origen de la Sharía: El Corán y la Sunnah.

Ninguno de ustedes está en la necesidad porque citamos para ustedes los dichos de los Imams los cuales darán vueltas alrededor de la declaración la cual es autenticada de todos ellos:

“Cuando un hadith sea auténtico, entonces ello es mi Madhab”[15].

Así, esta declaración es suficiente para nosotros por ahora. Esto es una prueba de que cada Imám de entre aquellos Imams advertidos ellos mismos, advirtieron a su Ummah y advirtieron a sus seguidores al ordenarles retornar al hadith si ellos diferían de su Iytihad[16] o su opinión. Esto además abre la vía (aún si ello es por la vía del seguimiento ciego a los Imams) para un retorno al Corán y a la Sunnah[17].
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[15] Los dichos de los Imams con respecto a seguir la Sunnah y rechazar sus propias declaraciones las cuales contradigan la Sunnah:

Imám Abu Hanifa: Numan Bin Thabit (que Alláh tenga misericordia sobre él) dijo:

“Cuando un hadith sea auténtico, entonces ello es mi Madhab” (reportado por Ibn Abidin en “Al-Hashiya” (1/63) y Sheik Salih Al-Fulani en “Iqaz al-Himam” (página 62)).

“No es permitido para nadie el aceptar nuestro dicho cuando él no sepa de dónde lo tomamos” (reportado por Ibn Al-Qayum en “Ilam al-Muwaqi-in” (2/309).

“Si yo digo una declaración la cual se opone al Libro de Alláh, el Más Alto, y a un reporte del Mensajero (صلى الله عليه وسلم), entonces abandonen mi declaración” (reportado por Al-Fulani en “Al Iqaz” (página 50)).

Imám Malik Ibn Anas (que Alláh tenga misericordia sobre él) dijo:

“Efectivamente, yo soy solamente un hombre, yo cometo errores y estoy en lo correcto. Así que miren en mi opinión y todo lo cual corresponda al Libro y a la Sunnah, entonces acéptenlo, y todo aquello lo cual no corresponda al Libro y a la Sunnah, entonces abandónenlo” (reportado por Ibn Abdil Bar en “Yami ul-Ilm wal-Fadlihi (2/32)).

“No hay nadie después del Profeta (صلى الله عليه وسلم) excepto que su dicho pueda ser tomado o abandonado, excepto por el Profeta (صلى الله عليه وسلم) (reportado por Ibn Abdil Hadi en “Irshad-As-Salik (1/227) e Ibn Abdil Bar en “Yami ul-Ilm wal-Fadlihi (2/91)).

Imám Muhammad Ibn Idris Ash-Shafi (que Alláh tenga misericordia sobre él) dijo:

“Cuando un Hadith sea auténtico, entonces ello es mi Madhab” (reportado por An-Nawawi en “Al-Majmu” (1/63) y Ash-Sharani en “Al-Mizan” (1/57).

“Si ustedes me ven diciendo una declaración, la cual está en oposición a lo que ha sido autentificado del Profeta (صلى الله عليه وسلم), entonces sepan que, efectivamente, mi intelecto se ha desviado” (reportado por Ibn Abi Hatim en “Adab-ush-Shafi-i (página 93) e Ibn As-Sakir en “Tarik Dimishq” (1/10/15) con una cadena de narración auténtica).

“En todo lo que yo haya dicho y hubiera algo, lo cual fuera auténtico del Profeta (صلى الله عليه وسلم) en oposición a mi declaración, entonces el Hadith del Profeta viene primero. Así que no me sigan ciegamente” (reportado por Ibn Abi Hatim en “Adab-ush-Shafi-i (página 93) e Ibn As-Sakir en “Tarik Dimishq” (2/9/15) con una cadena de narración auténtica).

Imám Ahmed Ibn Hanbal (que Alláh tenga misericordia sobre él) dijo:

“No me sigan ciegamente, y no sigan ciegamente a Malik o a Shafi-i o a Al-Awzai o a Ath-Tahawri, y tomen de donde ellos toman” (reportado por Ibn Al Qayim en “I-lam Al-Muwaqi-in” (2/302).

“Quienquiera que rechaza un hadith del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم), entonces él está al borde de la destrucción” (reportado por Ibn Al-Yawzi en “Manaqib-ul-Imami-Ahmed” (página 182)).

Tomado de “Sifatu Salati-Nabi (صلى الله عليه وسلم) Min-At-Takbir ila Taslim kanakataraha” del Sheik Al-Albani (páginas 46-53, Riyadh, Maktabatul Marif, nueva segunda edición, 1417 H (1996).

Por la gracia de Alláh (عز و جل), este valioso trabajo ha sido traducido a la lengua inglesa bajo el título: “La Oración del Profeta descrita desde el comienzo hasta el final como ustedes pueden verla” y esta es la más comprehensiva guía para llevar a cabo la oración disponible en la lengua inglesa. (Leerlo) es un deber para todo musulmán de habla inglesa quien no pueda entender la lengua árabe (nota del Traductor).

[16] Iytihad.- ver el glosario (nota del Traductor).

[17] Aquí, el Sheik no está respaldando el seguimiento ciego sectario, el cual es tan rampante en nuestros tiempos. Más bien, aquellos quienes apoyan el seguir ciegamente a los Imams, por necesidad, tienen que, por lo tanto regresar al Corán y a la Sunnah como los Imams les han ordenado hacerlo (como las declaraciones previas de los Imams muestran) (nota del Traductor).

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Tasfiyah wa Tarbiyah.

Purificación y Cultivación (y la necesidad la cual tienen los musulmanes para ambos).

Por el Gran Escolar, el Muhadith

Abu Abdir-Rahman Muhammad Nasir-ud-Din Al-Albani.

(Muerto en el 1420 de la Hijra; que Alláh tenga Misericordia de él).

Traducido (del árabe al inglés) por: Abu Yusuf, Saghir Ibn Abdir Rashid Al-Kashmiri.

Traducido (del inglés al español) por: Musa Abdullah Reyes.

La Condición de la Mujer en el Islam

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